Ir al contenido principal

Cuando esto se acabe ... by Ana Isabel Garmendia Goicoechea




Está muy claro que el BCE (Banco Central Europeo) consigue crear una ficticia sensación de estabilidad económica mediante el Euro. Gracias a una constante revalorización, la inflación se mantiene baja en Europa, independientemente de la actividad económica empresarial y su producción de bienes y servicios.
No hace falta subir los tipos de interés para controlar una inflación artificialmente baja gracias a la barra libre de compra de activos del BCE.
Todo esto está muy bien, aunque la cruda realidad es que esa magnífica sensación de estabilidad es la de unos datos Macroeconómicos que no llegan a la gran mayoría de los ciudadanos. Hablo de los pensionistas, los parados, los mileuristas etc.
Y el día que el BCE cierre el grifo … ¡todavía estarán peor!
Ciertamente, de momento, el Banco Central será prudente y no cambiará las cosas por el debilitamiento de los datos Macro y el temor a iniciar una guerra comercial con el dólar. Virgencita que me quede como estoy …
Pero ¿Puede el BCE aplicar la misma medicina “monetaria” para todos los países?  No voy a entrar en detalles, pero es evidente que el paro y la inflación real son distintos en España y en Alemania.
El interés del BCE por controlar la “inflación comunitaria” perjudica claramente a España.
La curva de Philips muestra la relación inversa entre inflación y paro. A menor inflación, mayor paro…
Roosevelt devaluó el dólar para favorecer las exportaciones y superar la crisis de 1929. En 2010 la Reserva Federal (Fed) también utilizó una progresiva inyección monetaria que suponía una devaluación implícita …Y el Banco de Japón tomó la misma vía en 2013…
Si todavía España tuviera la peseta (pero dentro de la UE como Inglaterra con  la libra esterlina, Suecia con la corona sueca y Dinamarca con la corona danesa) se podrían haber controlado los tipos de interés adecuadamente, se podría haber actuado sobre los tipos de cambio para favorecer nuestras exportaciones junto al incremento del turismo y, sobre todo, habríamos actuado de inmediato para superar una crisis que, todavía, sufren los jubilados y los desempleados en España.
Pero ya no hay marcha atrás, y, desgraciadamente hay que contentarse con escuchar en los telediarios que la actividad económica va mejor que nunca. Los pensionistas y parados no cuentan …
Como dijo Groucho Marx: Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cuatro años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cuatro años!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Es fácil ... by Ana Isabel Garmendia Goicoechea

“Actuar es fácil, pensar es difícil; actuar según se piensa es aún más difícil.” (Johann Wolfgang von Goethe)

Es obvio que no va a funcionar ... by Ana Isabel Garmendia Goicoechea

La reducción de velocidad a 90 km/h en las carreteras convencionales ha entrado en vigor este martes 29 de enero. La modificación del Reglamento General de Circulación que contempla esta medida fue aprobada en el Consejo de Ministros del 28 de diciembre y publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) al día siguiente, y debe entrar en vigor al mes de su publicación, por lo que ya es operativa. Ayer tuve oportunidad de desplazarme en un recorrido de 200 Kilómetros por carreteras secundarias sin pasar de 90, y me adelantaron absolutamente todos los vehículos, menos los ciclistas, ¡e incluso algunos hasta me pitaban por ir despacio! Ciertamente sorprende que pretendan con esta medida reducir los accidentes, porque yo tuve la sensación de que puede ser todo lo contrario … porque casi me pasaban por encima … ¿No hubiese sido suficiente con limitar realmente a los 100 establecidos con la obligación de respetarlos? ¿Hay que acometer semejante gasto en el cambio de las señales? P...

La enseñanza de que... by Ana Garmendia

  “..., la enseñanza de que el matrimonio es un sacramento, da al clero la capacidad de juzgar acerca de la legalidad de los matrimonios y, consecuentemente, la de decidir cuáles son los hijos legítimos; y, de ahí, la de decidir también sobre el derecho de sucesión en las monarquías hereditarias.” (Thomas Hobbes)  Ana Garmendia